La belleza inigualable de Menorca

Situada el mediterráneo occidental, Menorca forma parte de las islas Baleares españolas, al igual que Ibiza, Fomentera, Cabrera y Mallorca, cada una con una belleza sin igual y playas paradisiacas que dejan a sus visitantes una sensación de no quererse ir nunca.

Aunque están ubicadas en el mismo archipiélago, las islas Baleares españolas se diferencian mucho una de la otra, pues varían desde tranquilidad infinita hasta fiestas interminables, de allí que los visitantes que cada una recibe también sean tan diferentes.

Contando con alrededor de 300 días de sol al año y una hospitalidad sin igual por parte de sus pobladores, Menorca es una de las primeras opciones europeas para vacacionar y olvidarse del estrés del día a día, razón por la cual mucho de los que llegan lo hacen para quedarse.

Menorca fue declarada el 1993 como reserva de biosfera, por la variedad de hábitats mediterráneos, en los que viven cientos de especies tanto animales como de plantas, algunos de ellos exclusivos de la isla que se encuentran en peligro de extinción.

Tiene una extensión total de 216 kilómetros de solo costa y más de 70 playas que se adaptan a los gustos de los más exigentes, caracterizadas por la presencia de grandes acantilados que en lo que resaltan sus arenas blancas y aguas color turquesa que permite disfrutar de la fauna marina.

Por si fuera poco, Menorca también es la cuna de la cultura Talayótica, que se desarrolló entre esta isla y Mallorca en el II milenio a.C., por lo cual en la isla aún hay rastros del paso de esta civilización, un ejemplo de ello es la Naveta Des Tudons, conocido como el edificio más antiguo de toda Europa.

Gracias a su diversidad, Menorca ofrece una gran variedad de opciones a la hora de buscar alojamientos, adaptándose a cualquier presupuesto y exigencia.

Deja un comentario