Destinos turísticos en Brasil

El país más grande de Suramérica, en cuyo territorio se encuentra el pulmón del mundo, ofrece, además de las maravillas naturales de la selva amazónica,  numerosas e interesantes alternativas para el disfrute de los turistas de todo el mundo.

Si de hacer turismo mochilero se trata,  la nación carioca es muy diversa y hospitalaria. Las posibilidades de alojamiento son muy accesibles. Los traslados por tierra son en general cómodos, aunque en algunos casos las distancias son realmente largas, de manera que es recomendable considerar algunas  rutas aéreas.

A continuación los lugares más especiales para el turismo mochilero en Brasil:

Amazonas: el tesoro mejor guardado en Brasil es la imponente selva del Amazonas. El pulmón vegetal del mundo y por ende una de las principales reservas hídricas. Para conocer y deleitarse de las maravillas de la naturaleza se debe llegar a Manaus. Desde allí es posible adentrarse en la jungla, donde se cuenta con complejos de cabañas para hospedarse.

Es posible hacer recorridos por aldeas viajando en canoas y pescar pirañas. Se pueden observar diversas especies de fauna silvestre. La biodiversidad es deslumbrante, pero sobre todo, la posibilidad de respirar aire verdaderamente puro. Por las noches se puede disfrutar de hermosas vistas de cielo estrellado.

El pantanal: en el suroccidente Brasilero, cerca de los límites con Brasil y Paraguay, en los estados Mato Grosso y Mato Grosso do Sul se encuentra una llanura aluvial llamada El Pantanal. También conocida por los hispanos como la Laguna de Xarayes, se trata del humedal más grande del mundo,  donde confluyen varios ríos formando un espectacular delta.

El pantanal es un importante reservorio de agua dulce y biodiversidad. La actividad turística en la zona consiste en la oferta de excursiones tanto diurnas como nocturnas, en recorridos a caballo o en vehículos rústicos.

Río de Janeiro: además de las maravillas naturales, la visita obligada en Brasil no es otra que la capital: Río de Janeiro. Es un espectáculo llegar en vuelo nocturno y observar la bahía, catalogada como una de las siete maravillas naturales del mundo. De día, es impostergable la visita al monumento del Cristo Redentor y a Pan de Azúcar, mientras que al caer la tarde, las playas de Copacabana estarán prestas para disfrutar y compartir con nativos y visitantes.

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